Seas hombre o mujer, es un hecho que asistir a la peluquería o barbería refuerza la autoestima. Hay indicios psicológicos que demuestran que la necesidad de lucir mejor varía por diferentes estímulos que forman parte de la manera en que las personas actúan ante diversas situaciones. Por ejemplo si quieren conseguir pareja, si tienen una reunión de negocios, un evento social o inician en un nuevo sitio de trabajo, o aspiran un mejor cargo.
También el estado anímico influye directamente con el deseo de verse mejor, como aquellos que están atravesando una ruptura amorosa, crisis personal o familiar, que acaban de recibir una buena noticia o que se encuentran motivados por algo positivo. En todo caso, el look refleja más de lo que podemos imaginar, por lo tanto, el cuidado de la imagen debe ser un aliado para emprender una vida exitosa y saludable.